Arte en la revolucion industrial

Arte en la revolucion industrial

Pinturas de la revolución industrial

Otra alternativa al romanticismo fue el realismo, inspirado en los efectos sociales del nuevo capitalismo. Es habitual el uso de la sátira, la denuncia, las temáticas de enfermedad, suciedad, locura, pobreza, vicios y prostitución. El realismo se potenciaría en el naturalismo, más influenciado por el materialismo, el positivismo o el determinismo.
Mientras tanto, en Inglaterra se da el denominado «prerrafaelismo», un movimiento pictórico que defiende que la pintura debe volver a una estética cuya base estaría en los pintores anteriores a Rafael. Esta pintura sigue una línea similar a los Nazarenos Alemanes, y sus máximos exponentes son Dante Gabriel Rossetti, William Holman Hunt y John Everet Millais.
Los pintores paisajistas ingleses del romanticismo sentarían las bases sobre las que más adelante trabajarían los impresionistas. De Turner los impresionistas tomarían su gusto por la fugacidad, sus superficies borrosas y vaporosas, el difuminado y la mezcla de colores intensos; pero desecharían el componente sublime, propio de la pintura romántica.

arte en la segunda revolución industrial

En el s. XIX se producen ya algunos ejemplos relevantes en lo que a este tipo de obras se refiere pero no será hasta el s. XX cuando el artista despierta por completo ante esta realidad que se convierte en motivo importante de muchos de sus trabajos.
La ordenación de todo el material se ha realizado articulándolo en función de las vanguardias históricas europeas (1.900-1.920 1 parte y 1.920/45 2 parte) y el realismo americano (3 parte); siendo este estudio un primer paso para el posterior desarrollo de esta influencia en el arte de la segunda mitad de nuestro

escultura en la revolución industrial

El impresionismo es un estilo pictórico que se origina en Francia, en la segunda mitad del siglo XIX. Se caracteriza por su persistente experimentación con la iluminación (similar al luminismo). El manejo de la luz se considera como un factor crucial para alcanzar belleza y balance en la pintura.
En 1874 se organiza la primera exhibición de un grupo de jóvenes pintores, en la «Société Anonyme Coopérative des Artistes, Peintres, Sculpteurs, Graveurs», París. En esta exhibición el estilo artístico impresionista se nombra por la famosa obra de arte “Impresión” (1874), de Claude Monet.
El estilo se clasifica como la primera ruptura del proceso que desembocaría en el arte moderno. En los cuadros de los inicios del siglo XIX, no se valoraban los paisajes ni los bodegones, por lo tanto el impresionismo, no sólo abre los ojos del espectador a la técnica, sino que también a la variedad de formas y la captura de paisajes cotidianos vistos desde las más ingeniosas perspectivas. Los colores son puros, poco mezclados y se conjugan en formas de un naturalismo extremo. Las pautas que consuman esta tendencia son: el movimiento del paisaje, la naturalidad de las formas y la pureza.

revolución industrial diseño gráfico

Con la revolución industrial nacen importantes inventos, y con ellos importantes cambios que marcan profundamente la historia de la humanidad, así fue su inicio, entendiéndose como un período de mayores y significativos cambios tecnológicos, socio-económicos y sociales de manera colectiva. Con los avances obtenidos de la creación de la hiladora multibovina, que optimizaba sobremanera la producción textil, sumado al gran salto del comercio con invención de la máquina de vapor, la cual fomentó la mejora de las vías de transporte, se da inicio a la tecnología de la producción y distribución en masa, reemplazando casi por completo al trabajo manual.
Muchos caminos se abrieron al arte y la arquitectura, pero todos ellos pueden resumirse en uno: el de la libertad de creación. La revolución industrial y la burguesa tuvieron su continuidad en la expresión artística. Desde entonces, y hasta hoy mismo, el arte sigue en esa misma dirección.
Por otra parte y progresivamente; personalmente, el caso artístico más curioso en esta etapa revolucionaria es el del movimiento impresionista en la pintura y su convivencia con la, aquel entonces, nueva técnica de la fotografía (desde 1839 con las primeras imágenes creadas por Daguerre hasta principios del Siglo XX). Los impresionistas siempre fueron muy peculiares en la manera de dictar sus leyes, en el sentido que existían más personas viviendo en las excepciones que en las mismas reglas, al menos en lo que respecta a la composición del color. Por ejemplo, curiosidades del color negro, los pintores impresionistas no consideraban el negro como parte de su paleta cromática, ya que se debía representar los tonos oscuros a través de la combinación de colores y no con una sola tonalidad; pero curiosamente el negro era el color de  composición preferido de célebres miembros de esta corriente, como Auguste Renoir  (para quien el negro era “el rey de todos los colores” y Vincent Van Gogh, quien decía que el que intente suprimir el negro “no tiene nada que hacer”.

Arte en la revolucion industrial 2022

Entradas relacionadas

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.Más información
Privacidad